El intelectual español, Ignacio Ramonet consideró este jueves que el
presidente venezolano Hugo Chávez, fue el primer líder político que
llegó al poder democráticamente y logró vencer los ataques
desestabilizadores de las élites fascistas que tradicionalmente, en
América Latina, habían logrado derrocar a los Gobiernos que se
planteaban reformas sociales.
Ramonet, explicó durante su intervención en el foro “Ideología
fascista, modelo económico, social y político”, que en latinoamerica los
gobiernos reformistas, e incluso los social demócratas, podían llegar
al poder, pero no se les permitía hacer “las reformas indispensables
para suprimir la desigualdad profunda, social y económica, que existía”
porque el imperialismo se los impedía.
A modo de ejemplo, el intelectual destacó que cuando un presidente
pronunciaba el término “Reforma Agraria” estaba pronunciando su propia
destrucción “porque a partir de ese momento se ponía en marcha el
mecanismo (desestabilizador y golpista) apoyado por el imperialismo”.
En 2002, cuando un grupo de empresarios intentó derrocar al
presidente Chávez, se acababan de aprobar más de 40 leyes, a través de
una Ley Habilitante concedida al presidente por la Asamblea Nacional en
el año 2000.
Entre la leyes aprobadas en aquel momento se encontraban la Ley
Orgánica de Hidrocarburos, Ley de Pesca, Ley Especial de Asociaciones
Cooperativas, Ley General de Puertos y la Ley de Tierras y Desarrollo
Agrario, todas referidas a asuntos como la propiedad, los ingresos
económicos de ciertas élites y la organización de los trabajadores.
Ramonet indica que el golpe se gesta debido a que “la burguesía se
considera propietaria natural del país” porque se han adueñado de los
bosques, los campos, las propiedades, el comercio, los bancos y los
medios.
Pero cuando la mayoría accede al poder, “la mayoría modesta,
criticada, explotada, olvidada”, naturalmente toma medidas para repartir
la riqueza del país, “entonces este tipo de reparto no se acepta y a
partir de ese momento se pone en marcha el mecanismo del golpe”, dijo
Ramonet.
De manera especial, en esta lucha de pueblos contra oligarquías, se
destacó el rol de Cuba y el proceso dirigido por Fidel Castro, quien
tras derrocar la dictadura de Fulgencio Batista en 1959, tuvo que
enfrentar la agresión de los Estados Unidos en Playa Girón (1961)
resultando vencedor pero siendo sometido al duro bloqueo económico,
comercial y financiero que mantiene Washington desde entonces sobre la
isla caribeña.
Los golpes de Estados contra Jacobo Arbenz en Nicaragua (1954), Juan
Bosch en República Dominicana (1963), Joao Goulart en Brasil (1964)
fueron citados como ejemplos históricos de presidentes derrocados debido
a sus propuestas progresistas de hacer más extensivos los derechos
ciudadanos y más justos los sistemas económicos. En todos estos casos
los grupos golpistas recibieron apoyo, e incluso direcciones, de agentes
extranjeros, principalmente, estadounidenses.
AVN

No hay comentarios:
Publicar un comentario