“Pues que el Gobierno mexicano, respetuoso de la soberanía de
otros países, no sólo no va a entrar en una diatriba interna de
Venezuela, sino más aún, respeta al Gobierno legítimo de Venezuela,
fruto de una elección”
Después
del premio de la FAO, los respetuosos recibimientos que le hiciesen al
presidente Maduro sus homólogos italiano, francés y portugués, y la
reunión con el mismísimo Papa, pensamos que nada peor podía pasarle a la
oposición venezolana en el plano internacional.
Nos equivocamos, pues desde Londres llegaron declaraciones del
Presidente mexicano, Peña nieto, diciéndole a Capriles, palabras más
palabras menos: no te vistas que no vas. En México no te vamos a
recibir.
¿La razón?
Pues que el Gobierno mexicano, respetuoso de la soberanía de otros
países, no sólo no va a entrar en una diatriba interna de Venezuela,
sino más aún, respeta al Gobierno legítimo de Venezuela, fruto de una
elección.
El golpe en el estómago contra la oposición fue tan contundente que,
pasados días, no logra reponerse e, incluso, no sabe todavía qué postura
asumir ante tamaño ridículo internacional.
Su respuesta frente al gobierno mexicano ha sido torpe e incoherente.
Primero le hicieron decir, a uno de sus voceros de segunda categoría,
que en ningún momento la oposición había pedido audiencia ante el
mandatario azteca. Después, salió el mismo Aveledo, en una actitud
bochornosa, a decirle al Presidente mexicano que no sabe de lo que se
pierde, que tienen afinidades políticas en común, y que sólo le querían
explicar la “terrible” situación venezolana.
Como águila no caza mosca, el Presidente mexicano nunca más adjunto
una sola palabra a su sacada colosal de cu-erpo. Él pasó inmediatamente
la página, mientras la oposición se quedó pegada en el asunto.
En cambio, y como si fuera poco, salió el jefe de una de las cámaras
legislativas mexicanas a darle un espaldarazo a su Presidente y
ofrendare otra sacada de cu-erpo a la oposición que, sinceramente, ya no
encuentra de qué palo internacional ahorcarse.
Las ínfulas internacionales opositoras parecen haberse ido a pico
después de la reunión de los encargados de las políticas exteriores
estadounidense y venezolana: Kerry y Jaua. Aunque no se puede negar que
fue el espaldarazo vaticano el que logró que, cualquier presidente de la
región lo piense dos veces, antes de dejarse utilizar por una oposición
llorona y perdedora para fines políticos pitufos.
Santos sirvió como escarmiento de lo que no se debe hacer, so pena de
pagarlo con graves consecuencia que, en este momento, el mismísimo
Presidente colombiano todavía teme.
En fin, después de haber agotado las instancias internas, CNE y
Tribunal Supremo, la oposición le apostaba el todo por el todo, al plano
internacional para avalar su irracional canto de fraude. Malas
noticias: el mundo parece haberse cuadrado con Maduro y la legitimidad
de las instituciones republicanas de Venezuela.
Ello llevó a la derecha a meter irremediablemente el frenó de mano a
su errática política internacional, y replegarse en Venezuela, apostando
al éxito del desabastecimiento programado y el paro de estudiantes sin
estudiantes.
Lo único que en este momento les queda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario